Tiempos difíciles son los que vivimos, muy difíciles, y mi familia no es la excepción, es parte de la crisis. Por eso nuestros padres están en lucha diaria para que sobrevivamos, para tener lo mínimo indispensable para crecer. Trabajan todo el día, vienen cansados y están pendientes de que no los despidan, porque la crisis afecta a todos en mayor o menor intensidad y lo primero que sufre es la familia. No están casi con nosotros, solo preguntas de cómo fue nuestro día, como si fuéramos amigos que nos encontramos para ver que tal estamos, no como padres con hijos. Con mi hermana Lorena nos arreglamos prácticamente solos, salvo una tía que viene unas horas por día, que vive cerca nuestro y que está desocupada desde hace 2 meses. Yo tengo 19 años, me dicen Lito, me llamo Jorge, nunca supe por que me dicen así, de chiquito estoy acostumbrado a ese sobrenombre pero tampoco me interesó mucho cambiármelo. Mi hermanita Lorena, tiene 17 años recién cumplidos, menudita, de 1,52...
El Templo del Morbo: Un mundo de fantasías para adultos...