Esta historia que les relataré, me pasó cuando tenía 16 años.
Un día en una estación de radio conseguí boletos para ir a un
concierto de un grupo bastante popular aquí en Uruguay, como me regalaron los
boletos unas horas antes del concierto, no logré encontrar a nadie que quisiera
ir conmigo, en lo que estaba haciendo las llamadas mi madre me dijo que ella me
acompañaría, ella acababa de cumplir los 35 años y parecía una jovencita de
veinte, era muy delgada, tenia el pelo negro, lacio hasta media espalda, unas
tetas, chicas pero preciosas, muy paraditas y un culo, que... no lo podría
expresar con palabras. Antes de este concierto ya me había percatado que mi
madre era una mujer extremadamente atractiva, ya que los amigos en el colegio,
me lo decían constantemente, pero nunca había pensado mucho en el asunto,
seguiré con el relato.
Una media hora antes del concierto, estaba totalmente
frustrado por que nadie podía ir conmigo, así que le dije a mi madre que si
quería acompañarme porque ya era hora, ella accedió, como mi padre estaba en un
viaje de negocios y mi hermana había salido con unas amigas y seguramente se
quedaría a dormir en casa de alguna de ellas, podíamos tomar una noche madre -
hijo, me pidió un momento para arreglarse, en eso yo bajé a sacar el coche del
garaje, en unos 10 minutos salió, y en ese momento me di cuenta de que era un
mujer hermosísima, se había puesto unos jeans de mezclilla ajustadísimos, un
body blanco sin corpiño abajo y una chamarra de piel, en el momento que la ví
quedé boquiabierto pero no dije nada, arranqué el auto y nos fuimos hacia el
concierto, llegamos y era en un bar de barra libre así que enseguida le dimos
una propina a un mesero para que nos diera una buena mesa y nos comenzara a
servir bebidas, en ese momento mi madre me dijo: hoy te voy a dejar beber, ya
que venimos como amigos, pero es la última vez ¿Ok?, yo accedí y comenzamos a
conversar de mil cosas, bebiendo y charlando, el concierto no iba a comenzar
hasta la una de la madrugada, así que tuvimos tiempo de sobra para hablar,
después de un rato el alcohol, ya había hecho algunos estragos en mi madre, pero
se veía que se la estaba pasando muy bien, así que no le di importancia.
El concierto comenzó y el lugar se volvió una locura así que
mi madre se alejó un poco de la escenario en donde estaba el grupo y me dijo que
en cuanto terminara el concierto la buscara por la barra, yo accedí y me acerqué
al escenario, como media hora después, durante el concierto, ví que mi madre
estaba en la barra charlando animadamente con dos hombres, uno de ellos
extremadamente corpulento, de barba tupida y pelado, el otro un tanto brusco de
facciones, pero igual de fornido, morocho y el pelo bastante desprolijo, no sé
de que tanto estarían hablando, pero mi madre estaba muerta de risa y, sumándole
el influjo del alcohol, se podía decir que estaba muy feliz.
Después de otro rato, volví a ver a mi madre y seguía
conversando con el sujeto pelado, paro ya no estaba tan contenta, se le veía
¿excitada?, no creía lo que mis ojos veían, mi madre estaba charlando con este
sujeto, muy cerca y se le veía notablemente sonrojada, en este momento me
embargó una sensación muy extraña, estaba muy molesto y celoso, pero a la vez el
morbo me hacia sentirme muy excitado, así que decidí acercarme un poco más, para
ver que tanto decían. Me acerqué a la barra por detrás de mi madre, y si bien no
podía oír lo que decían, me podía dar cuenta de hacia donde se dirigía dicha
conversación, el tipo, la estaba sujetando con la mano derecha por la cadera, y
con la mano izquierda jugaba con su cabello mientras le hablaba al oído, mi
madre tenia su mano izquierda en la cintura de este tipo y la derecha en su
pecho, mi madre movía la cabeza negativamente, mientras alcanzaba su bebida de
la barra y se la tomaba sin parar, pidiendo otra al final. Después de un
momento, la mano izquierda del tipo, estaba jugando "inocentemente" con las
tetas de mi madre, no podía ser posible lo que estaba viendo, mi madre no decía
nada al respecto, poco después ella accedió con la cabeza, levantó la mirada,
como buscándome, mientras este tipo, la tomó de la mano y se la llevó al fondo
de el bar.
En el fondo del bar, había varios saloncitos privados, que se
usaban para gente VIP, pero este día, estaban vacíos y uno podía entrar sin
mayor problema, ahí fue a donde este tipo llevó a mi madre, llegando al salón,
se sentaron en un taburete y este tipo siguió hablando con ella, a mí me costaba
mucho trabajo ver, así que me metí al saloncito, tratando de que no me vieran y
me quedé parado en una esquina, como había muy poca luz en el lugar, no me
podían ver, este tipo comenzó a tocar las gomas de mi madre, luego, una mano se
apoderó de su entrepierna mientras con la otra la hacia besar sus dedos, se
hundieron en un gran beso de lengua, y cuando me dí cuenta, mi madre lo estaba
pajeando, ya le había sacado la poronga del pantalón y la estaba masajeando, en
ese momento se apareció el otro tipo, el que tenía el pelo desprolijo y que no
era tan bien parecido como con el que estaba mi madre, ella lo vio, y no hizo
absolutamente nada, solamente lo miró fijamente, mientras él se acercaba y se
sacaba la pija del pantalón, ella la comenzó a mamar casi instintivamente.
En este momento, yo estaba más caliente que un volcán en
erupción en el sol, mi verga me estaba reventando el pantalón, pero no hice ni
un solo movimiento y me quedé ahí observando, hasta que los dos tipos acabaron,
uno en la boca y el otro en la mano de mi mamá. Después de unos minutos los dos
tipos salieron del privado y mi madre se quedó sentada ahí, bebiendo una copa,
se le veía realmente excitada, esperé unos cuantos minutos e hice como que había
llegado por la entrada del saloncito y le dije: Mamá, te he estado buscando -
tratando de contener mi notable excitación al observarle manchas de semen en las
comisuras de la boca - ella se sobresaltó, y me dijo: hijo, ah, me asustaste,
¿Ya terminó el concierto?, se le oía notablemente tomada, así que le dije, sí,
querés que nos vayamos, ella asintió con la cabeza, así que salimos del lugar.
Ella se quedó dormida en el coche de regreso a casa, y en ese
transcurso fue cuando pensé en garcharmela, durante el viaje, mi mente daba
vueltas, pensando en la estrategia a seguir, ese día me había demostrado que le
gustaba el sexo y que no era una buena bebedora.
Al llegar a la casa, la ayudé a subir, y ya en su habitación
le tuve que ayudar a desvestirse, le quité el pantalón y ví que tenía la bikini
completamente húmeda, estaba excitadísima, le quité el body y observe sus
hermosas tetas, estaba muy tentado a tocarlas y acabar de una vez con eso, pero
me daba pánico la reacción, así que le puse una camiseta larga y la metí en la
cama.

Está bueno pero deja con ganas de más, a ver si hay continuación más adelante
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