Entré
a casa, saludé a la abu, porque vivo con mí abuela, ¿Mis viejos?..
no sé, se fueron cuando yo era chiquita, me dejaron, y acá estoy,
con mí abu. La abu como siempre estaba preparando el almuerzo para
mí, luego ella irá a dormir su siesta y después a ver novelas,
rutina de ella.
Entré
a mí habitación, tiré la mochila sobre una silla, me saqué el
pullover verde de mí uniforme y la pollerita a cuadros verde con
azul, me quedé en tanga, pues me saque el corpiño, me paré frente
al espejo y me dije a mí mísma... Lorena, estás bien y eso me pone
bien. míré de perfil mí culo... ahora entiendo por qué me lo
quieren devorar, ¡Que parado, que redondo y que duro! Pero seguirán
con las ganas, nada entró allí y nada entrará. Ese es mí temor,
mí pánico. Imaginar algo que luche con mí agujero y mí pobre
agujerito perderá.
Damián
me hizo señorita, pero todo bien, él es dulce, cariñoso y su
pene... mmm... lo imaginaba más grande, pero fue soportable, de
entrada, cuando comenzamos a salir, le advertí que yo entendía que
mí culo era muy tentador, pero que solo se podía tocar, nada más,
nada de deditos o de apoyarme el pene en ese agujerito inmaculado...
nada, se toca pero no se invade con nada.
Me
saqué los anteojos, me gustaban, me hacían más interesante, y eran
necesarios, me volví a mírar... hhmm, creo que necesito ir a la
peluquería, recortarme las puntas, me encanta mí rubia cabellera,
larga y lacia, es todo un tema cada vez que la lavo, pero también es
mí orgullo, ese mechón que cae sobre mí frente y al que tengo que
sacar a cada rato me resulta interesante, míro mís pechos... tal
vez un poco chicos, medianos, y no sé si me gustaría si fueran
grandes, dicen que con la edad se caen, así están bien, mís
piernas son lindas, producto del hockey sobre césped, donde no
descollo pero tampoco soy mala. Me tiro sobre la cama y escucho a mí
abu llamándome, voy a almorzar, tengo hambre y olí carne al horno
con papas, el día se esta poniendo mejor ahora, creo que comí
mucho, me siento pesada, necesito ir al baño, después me tiré un
rato en la cama, quería descansar, pero seguía pesada, la panza me
hace ruidos, mejor me levanto y voy a boludear con la compu, míentras
espero que se encienda y cargue, míro hacia la ventana, ahí estaba
mí vecinito del edificio de al lado, mírándome.
¡¿Cuantas
veces se habrá masturbado en mí honor?! jajaja, que míre todo lo
que quiera, nunca podrá tener la mercadería, o sea, yo. Abro el
face, por supuesto Camila conectada, mí amiga del cole, la saludo,
ella siempre zafada, me quiere convencer que entregue mí preciado
culito, pero sus consejos no me llegan, ella lo entregó a su novio.,
y bueno, es su culo, ella decide sobre su cuerpo. Ya me aburría esta
rutina, con 18 años recién cumplidos yo buscaba nuevas aventuras.
Entró Damián, lo de siempre: “Hola corazón, ¿Cómo
estás?.. bla bla bla”, le digo que voy a salir, ¿Me
estaré cansado de él?, Todo es posible.
¿Qué
quiero?, ojalá algún día me conteste a esa pregunta. Googleando
encuentro un sitio de vida virtual... ¿Y si me meto?, puede ser
interesante, armo un perfil y allá vamos... ¡Guau! ¡Dónde estoy?
No sé ni moverme, que pálida. En el perfil me hice muy linda, pero
tardé más de una hora estudiando como poder realizarlo.
Llegué
a un boliche virtual... ¡Genial!.. vamos a bailar. No percaté de un
detalle, es un boliche para adultos, o sea para chats todo sexy, me
hago la boluda, me invitó a bailar un holandés... no flaco, no sé
ni como se baila acá, mí personaje virtual está casi duro parado,
no puedo controlarlo bien. Me dí cuenta que hay mucha gente allí y
el lugar se pone pesado, o sea, que hice crash por un rato. Por fin
recupero la movilidad de mí avi, justo que me iba a ir a otro sitio
menos concurrido me cae un mensaje privado en el chat, me dice que mí
avi era muy sexy, bla bla bla, le agradezco pero que no puedo moverme
bien y él me dice que me va a pedir transporte para su casa virtual,
acepté, al llegar a su casa podía moverme bien, sin interferencias,
la conversación era normal, de presentación, me preguntó la edad:
- 18, ¿Y vos?
- …..mm...soy un poco más grande
- Sin dramas, ¿Cuántos años?
- 41
- ah, ¿Casado?
- No
Creo
que lo incentivé con mí edad, porque ya me escribía cosas a veces
insinuantes, yo seguía el hilo, total, es virtual y le dije que me
tenía que desconectar, y era cierto, tenía que estudiar, me
solicitó amistad, acepté y me dijo si mañana entraría y le dije
que si, fin por hoy, veo que tengo magnetismo virtual, el éxito me
gusta.
El
día transcurrió tranquilo, terminé temprano de estudiar, cené con
la abu y antes de dormir, como era temprano me metí en la compu en
mí nuevo juego y ahí estaba mí nuevo amigo virtual, parecía
asombrado cuando vió que yo me conectaba y me enseñó algunos
lugares, siempre muy íntimos y... comenzó a mostrar otra cara, ¿La
verdadera? Ya comenzó a preguntarme algunas preguntas íntimas,
cuando yo le dije por qué él quería saber eso, me dijo que en este
mundo hay mucha mentira, hombres con avis de mujeres y a la inversa,
mujeres y hombres que míenten con su edad, etc., le dije que era
verdad lo mío, que yo tengo 18 años, que estoy en el ultimo año
del cole, y que vivo en... Ahí el me dijo que me creía y que el
vivía cerca mío, en realidad se me había escapado mí barrio, pero
ya estaba, las preguntas íntimas eran si yo tenía novio, le dije
que si, si yo había tenido relaciones, ahí dude en contestarle pero
le dije que si, él intentó avanzar al preguntarme que tipo de ropa
interior me gustaba usar, como el vio que yo no contestaba, me dijo
que iría más despacio, que el ya veía que tipo de chica era yo,
nos desconectamos, me acosté pensando en mí amigo virtual, y me
dormí.
Al
otro día todo normal en el cole, besitos con Damián cuando
podíamos, y le conté a Camila de mí nueva amistad, ella solo me
dijo que tenga cuidado con un hombre tan mayor, que ella tenía míedo
a los hombres mayores. Damián intentó que nos veamos esa tarde,
pero yo le dije que no, que yo estaba cansada, en realidad quería
llegar a casa y conectarme, después de almorzar, me puse cómoda, en
tanga y remera me senté en la pc, y ahí estaba él ¿No trabajaba?
Decidí preguntarle y me dijo que lo
hacía de su casa, comencé yo a tratar de averiguar más y más
adelante me dí cuenta que es un error averiguar sobre alguien
que tiene muchas más experiencia de vida y de todo tarde o temprano,
él iba a conseguir el poder sobre mí. Luego de dos horas de que el
me enseñara lugares, bailar, y caminar en la vida virtual, él me
propuso un encuentro intimo, me convenció que es todo virtual pero
que iba a ser entretenido, acepté, me llevó a una casa en medio de
un bosque virtual y allí él manejaba la situación, yo solo debía
clickear sobre un circulo rosa y de allí en más, el tendría el
comando de los avis, me hizo sacar la ropa lentamente y comenzó a
tener relaciones, avi contra avi. y allí me pidió que conectara los
parlantes, para escucharnos y evitar escribir, lo hice, escuché una
voz ronca, afónica, entrecortada, los avis se hacía arrumacos hasta
que el avi de él se colocó un gran pene, me excitaba ver los avis
en relaciones sexuales, lo escuchaba a él gemir, me dijo:
- ¿Te gusta el sexo anal?
- Me da mucho míedo
- O sea nunca lo hiciste por ahí
- No
- mmmm, dejá que me imagine...
Mi
avi la estaba pasando mal con el pene evidentemente en el culo, de
golpe me dijo:
- Mándame una foto tuya y te mando una mía.
- ¿Cómo se hace?
Me
explicó, busque en mis documentos una foto mía bien formal, de pie
y se notaba mí culo, pero estaba muy vestida.
- ¿Esta eres tu?
- Si
- Oh cariño, ¿Usas anteojos?
- Si, permanentes
- ¡Mi vida!, sos una muñeca
Al
rato me entro un archivo de el, lo abrí y casi me caigo de la silla,
era negro, muy negro, estaba en la playa con una malla ajustada y le
marcaba un bulto muy grande, Damián al lado de eso era un juguete,
era pelado, con barba espesa, cejas espesas, muy alto, yo diría que
comparando con algunas cosas cercanas en la foto, casi 1,90 mts, un
poco encorvado y ojos muy negros y mirada profunda parecía, odo eso
lo vi luego de ampliar la foto con paint, como no me escuchó decir
nada, me dijo él:
- ¿Sos racista?
- Para nada
- Te quedaste muda
- Estaba mirando
- ah, ¿Y?
- Todo bien
- ¿Te doy miedo?
- ¿Por qué preguntas eso?
- Suelo dar miedo
- No a mí (mentí)
- Ok, ¿Tenes skype?
- Si
- Te mando el mío, agregame y a partir de mañana nos comunicamos por ahí también, ye tenemos confianza, hasta tuvimos sexo virtual.
- Ok, hasta mañana
- Descansa
Ese
día no volví a entrar, estaba asustada, yo creo que él tiene más
de 41 años, o esta avejentado, pero me dio temor. Al otro día le
comenté a Camila y ella me dijo:
- Cuidado Lore, a los negros les encanta el culo y el tuyo....
- Para nena, solo me acosté virtualmente
- Así se empieza
- Ufa piba, siempre la misma vos...
Tenía
miedo de conectarme, por instinto, pero lo hice, abrí mí skype, lo
agregué y ahí estaba, enseguidaa apareció su imagen y ahora
estábamos mirándonos, por Dios, ese tipo me aterraba, lo veía
sentado, con el torso desnudo.
- Hola Muñeca
- Hola
- ¿Tenes frio?
- ¿No, por?
- Te veo muy vestida
- ….....
Hablamos
de boludeces, pero yo sentía que ese tipo ejercía un poder sobre
mí, ya en la relación virtual me puso eléctrica ver a su avi negro
dentro de mí avi y el gimiendo, quise desviar un poco la
conversación:
- ¿Vos tenes más de 41 años, no?
- Si, 49
- ¿Por que me mentiste?
- Para que no te asustes
- ¿No sos de acá, es verdad?
- No, estoy radicado acá pero soy de Centroamérica, ¿Lo decías porque soy negro?
- Si, porque hay pocos acá, yo se que hay una mígración de Centroamérica, pero no veo muchos
- Así es
Estuvimos
un rato mirándonos, y yo veía que su cuerpo se movía, movimientos
raros.
- ¿Te puedo ver de pie?
- Sucede que estoy en ropa interior abajo, me gusta estar así, estoy cómoda.
- Un ratito....
- No me gusta que me veas así
- Por favor, un ratito, no estoy cerca
- Solo un ratito
Me
levanté y me pare frente a la cámara, yo estaba con una tanga rosa
y arriba una remera de mangas largas blanca, me senté, él estaba en
silencio, mirando fijo y ahora los movimientos eran más fuertes.
- ¿Qué te pasa?, por que te movés?
- ¿No te imaginas?
- No
- Nada, no es nada
Luego
me di cuenta que eran movimientos de masturbación.
- ¿Lore, cuando podemos tomar un café?
- Hmmm, ¿Mañana?
- Me encantaría
- ¿Dónde?
- En Blood Moon
- Eso es para parejas
- ¿Fuiste?
- Nunca, pero se que es para parejas
- Tranquila, ¿Tenes problema de horario?
- No, mí abu no dice nada
- ¿A las 20.30?
- Ok, pero recordá que yo pasado mañana tengo cole, podemos estar hasta las 23.30, no más
- Perfecto.
Nos
desconectamos... ¡En que me metí! Ya ya era tarde para
arrepentimientos. Al otro día, en el cole, no hable del tema con
Camila, Damián otra vez intento salir pero invente que mí abu
estaba con gripe y todo quedó ahí, llegué a casa, almorcé, me
acosté a descansar pues esa noche volvería tarde, me desperté,
eran las 15:40 hs, fui a tomar una gaseosa y prendí la compu para
ver mí correo y había un correo de él, de Jonas, pensé que era
para suspender la reunión pero no, me asombré cuando me escribió
que en lo posible yo vaya con pollera, ¿?, como una tonta pensé que
le gustaban las mujeres con polleras, no era eso solamente, más
adelante lo descubriría, a las 18 horas me bañé, me seque el
cabello, por suerte es muy lacio, casi se peina solo, ya había
separado una pollerita azul tableada y una remera blanca con flores
celestes, me vestí, me míré al espejo, la pollera es muy corta, si
me agachó un poquito, pumba, mí culo queda solo protegido por mí
tanga blanca, si me siento, cuidado, se me va a ver mucho, pero ya
está. No soy la única que se viste así, soy joven, bajé del taxi
a las 20:20 hs, no había nadie, me quedé parada a un costado de la
puerta, Bood Moon, parecía un boliche, Camila vino una vez con su
novio y ella me comentó en su momento que son 3 pisos, abajo es una
confitería común con luces reducidas, el primer piso es con
sillones para dos con luces más reducidas y en el tercer piso, son
como boxes con un sillón para dos, con la mesita adelante y las
luces son casi inexistentes, rojas y muy tenues, 20:30 hs en punto,
veo estacionar un auto, bastante grande y nuevo, bajo él, camisa
blanca mostrando gran parte de su pecho, pantalón negro holgado
cadena en una muñeca, cadena en el cuello, me mira fijo, sus ojos
caen para mirarme abajo, me da un beso en la mejilla, me toma de la
mano y entramos.
Como
yo imaginé derecho al tercer piso, un mozo nos guió con una
linterna hacia un box alejado, en un rincón y Jonas dando una
interesante propina, nos sentamos, yo contra la pared, encerrada, el
mozo preguntó que tomaríamos y Jonas pidió un trago con alcohol,
potente y me pidió otro a mí, no me preguntó, solo me dijo que me
iba a encantar, hablamos de boludeces hasta que llegaron los tragos y
quedamos en penumbras, al primer trago sentí como que mí garganta
se incendiara, él, astuto, hablaba de temas intrascendentes de su
vida y me hacía tomar, pasó media hora, es lo que creo porque era
imposible mirar el reloj, vi que el prendió un cigarrillo, me
convido y como boluda acepté, fumé no más de 10 cigarrillos en mí
vida y este me resultaba muy dulce, demasiado, mi vaso estaba por la
mitad, yo mareada, me apoyé contra el respaldo, perdí noción del
tiempo, le pregunté la hora, las 21:45 hs puf, parecía más tarde o
yo estaba hecha un desastre, me prendió el otro cigarrillo y me lo
dio, tomé un sorbo del explosivo, di una pitada y me tiré de nuevo
contra el respaldo, mi cabeza esta vez se apoyó en su brazo e
inmediatamente su mano se apoyó en mí hombro, silencio, solo el
sonido de la música lenta tenue, sus dedos comenzaron a jugar sobre
mí hombro, seguía el silencio, ahora su mano me empujó hacia él
hasta tocarnos, sentí que me acerca su cara hacia mí oreja y me
susurró algo que no entendí, yo seguía en otro mundo y no virtual,
y ahora la lengua en mí oreja, era una mezcla de cosquillas y
placer, me entregué, reconozco que fui fácil, pero no era yo, era
como un fantasma que flotaba.
Despacio
fue todo subiendo de tono, la lengua penetraba en mí oreja y
recorría mí cuello. La mano sobre mí hombro me apretaba, con la
otra mano giró mí cabeza hasta estar frente a él, me sacó los
anteojos y los colocó en la mesita, sentí ahora su lengua en mis
labios, abrí mí boca, su lengua se introdujo, mí lengua comenzó a
moverse, sentí su saliva en mí boca, su barba en mí mentón, la
mano en mí hombro me apretaba fuertemente contra él, mis manos
estaban quietas, en mí falda, sería efecto del alcohol o de los
cigarrillos o de ambas cosas, pero yo estaba entrando en un juego que
era peligroso. Pero no podía contenerme, me desconocí, los besos
eran cada vez más extensos, y ahora si, sentí una mano que
comenzaba a acariciarme una pierna, estaba un poquito más arriba de
mí rodilla, pro no tardó en comenzar a ascender, cuando llegó a mí
muslo con mí mano la detuve y le dije:
- No, por favor
- ¿Por qué?
- Tengo miedo
- Nada de que temer. Vos solo deja mí mano tranquila, cerra los ojitos, besame y disfruta.
- Por favor....
- No, no puedo parar
- Pero.....
- Tranquila, deja volar tu mente.
Sacó
mí mano y la colocó a un costado de mí cuerpo, otra vez sentí su
mano en la rodilla ascendiendo. Ahora entiendo lo de la pollera,
cerré mis ojos, la mano me apretaba el muslo y él comenzó a
transformarse, como Jeckill y Hyde, dejó de besarme para poner su
boca en mí oreja y comenzar a susurrar:
- Ssssssss... ¿A donde va mí manito?, ¿Con qué se va a encontrar?, mmmm, ahhhhh
Se
encontró con mí conchita, nuevamente intenté pararla, pero esta
vez, de una manera brusca, me tomó la mano y me dijo en voz alta en
el oído:
- ¡¡¡Lorena!!!, Creo que no entendiste. Dije que me dejes trabajar tranquilo.
Me
asustó, empujó mí mano nuevamente al costado de mí cuerpo y ahora
su mano fue directo a mí concha, sentía que me apretaba la concha,
que me metía un dedo con tanga y todo, el gemía desesperado, me
mordía la oreja, el lóbulo y cuando corrió mí tanga y me
introdujo un dedo, me mojé, el dedo comenzó a moverse dentro de mí
concha y yo ahi levanté el torso y gemí.
- Asi bebé, así... entregaté a papito negro.
Ahora
yo lo besé. Siempre con el dedo dentro de mí, jugando en mí
clítoris, cogiéndome, lancé un suspiro y le dije que necesitaba ir
a orinar, le pregunté que hora era, las 22:20 hs, cuando me iba a
levantar, el me dijo:
- En el baño, sacate la tanga.
Mi
vista se había acostumbrado a la penumbra, vi el cartel del baño,
oriné mucho, me limpié y me saqué la tanga, me arregle un poco
frente al espejo, y justo que salía entraba una chica bastante
desarreglada, nos saludamos y sonreímos y fui al box, me senté.
- ¿Te sacaste la tanga?
- Si
- Muy bien, ahora fumemos un cigarrillo y terminá tu trago.
Me
tenía dominada, hipnotizada, terminé el trago, terminé el
cigarrillo y enseguida se me tiró encima, me abrazó fuerte contra
él, una mano en la teta y la otra en la concha, ahora sin tanga que
se interponga, me retorcí, gemí, estrellé mí boca contra la de
el, su lengua estaba toda adentro mío, él gemía, estaba fuera de
si, dos dedos penetraron en mí concha y suspiré, en plena locura,
tomó una mano mía y la llevó a su bulto, ahhh Dios, parecía
enorme, estaba como piedra, con su mano guiaba la mía para que le
frotara el bulto, lo hice, bramó, la bestia quería libertad,
empujaba para salir, ahora sentí su mano en mí culo. Un dedo
comenzó a acariciar mí cerrado agujero.
- Ayyyy mí amorrrrr. ¿Por qué tan fruncido?, ¿Por qué tan cerrado? ¿No te duele cuando vas de cuerpo?
El
negro estaba descontrolado, tenía razón Camila, los negros van al
culo, me estremeció pensar eso y sentir su dedo, pero corrió mí
mano de su bulto, se bajó el cierre de la bragueta y la bestia
salió.
- Ohhh mí Dios, ¿Qué es eso?
Y
yo admiraba al pene de Damián, este era muchas veces más grande...
¡¡¡Dios que cabeza!!! ¿Y como esta curvado hacia arriba? No soñé
que podía haber pijas tan gruesas y duras, pensé esa deformidad
entrando en mí culo y un frio corrió por mí cuerpo.
- Pajeame, por favor, no dejes que me vaya así, pajeame.
Se
levantó la camisa y se bajo un poco el pantalón y el slip
anatómico, lo pajee, y enseguida salió un violento chorro,
caliente, fue tan fuerte que le llegó a manchar la camisa, bramó,
saqué mí mano, miré si no había nadie cerca.. nadie. El hijo de
puta se paso los dedos por su semen y me embadurnó los labios.
- Probalo
Saqué
mí lengua, no me gustaba pero tragué algo, Dios, en que quilombo me
metí, después de un rato, volvió a guardar a la anaconda negra que
todavía estaba semi dura, me dio un cigarrillo, el prendió para él
y siempre tomándome del hombro me dijo:
- Este fin de semana es largo. Tengo una casa afuera, con pileta, bien alejada de todo. Preparate, tenemos 5 días.
- ¿No me preguntas si quiero ir?
- No
- Bueno, eso si que es genial
- No te vas a arrepentir. ¿Podés?
- Si, le dire a mí abu, mí novio y mí amiga que voy a visitar a mis tíos.
- Genial
- ¿Qué ropa llevo?
- La bikini, tangas y algo muy liviano, no más
- Ok
Pagó,
nos levantamos, me acomodé la pollera que se me metió en la raya
del culo, le tomé su mano y salimos, me dejó en casa, entré
fundida, la abu dormía, en mí habitación pensé en todo, luego
tenía los cigarrillos o algo me puso en el alcohol, yo no podía
creer que iba a ir al matadero, yo era cociente que ese negro me iba
a destrozar, me iba a comer cruda, sin embargo iba a ir.
Al
otro día, viernes, le dije a Damián que me iba a lo de mis tíos,
le di un beso en la boca, parecía que me despedía. Me dijo si me
llamaba al celu, le dije que no tenía señal alla, que yo trataría
de enviarle un whatsapp cuando fuera al pueblo, mientras volvía a
casa se me cayeron unas lágrimas, dormí la siesta, llegó whatsapp
del negro, 19:00 hs en la esquina de casa, ya tenía mí bolso
preparado, la abu sabía que me iba, me di una ducha, a las 18:55 hs
le di un beso a la abu y bajé, ya estaba el auto parado con las
luces encendidas y el motor en marcha, subí, le di un beso y
arrancó, todo el viaje en silencio, yo me preocupaba porque yo
estaba con un vestido negro corto y el me miraba las piernas.
- Concentrate en manejar. No quiero líos
- ¿Tenes bombacha?
- Si, mirá adelante por favor.
Llegamos
a una casa linda. De dos pisos y vi una gran pileta, las luces de las
casas vecinas estaban bastante lejos, entramos y él me llevó al
cuarto de arriba, a nuestro cuarto. Que era grande y con un gran baño
en suite, dejé mí bolso en una silla, me abrazó, me dio un beso y
me dijo:
- Voy abajo a preparar hamburguesas, ¿Te gustan?
- Si, por supuesto
- cambiate, ¿Tenes una remera larga?
- Si, una azul
- Bien, baja con esa y nada más. Nada de tanga
Dio
media vuelta y salió, la cama eran dos plazas y media, enorme, de
metal lustrado, no entiendo de eso, parece bronce, fui al baño, era
hermoso, oriné e hice la otra cosa, salí. Me puse la remera sin
nada abajo, me tapaba apenas el culo, ¿Y qué?, ¿Acaso no me lo iba
a destrozar?, sí, bajé y me senté en la mesa de la cocina, comimos
las hamburguesas en silencio, solo nos mirábamos, terminamos, de
sobre mesa nos sentamos en el living, a ver tele y allí comenzaron
las cosas raras, después de una hora, donde el casi no me tocó, me
dijo que iba a servir un trago que era su invención, ¿Qué sería
eso? Vi que sacaba una jarra grande de vidrio de la heladera, parecía
jugo, agarró una botella de gin y vodka y le agrego eso, más un
liquido de una botella no identificada, le puso algo de un sobrecito,
revolvió todo y vino hacia mí, sirvió dos vasos grandes, de trago
largo, con hielo.
- ¿Qué es?
- Un trago que se toma en mí país, te va a gustar.
Se
sentó a mí lado, y mientras tomaba, me prendió un cigarrillo y
otro para él, el trago era una bomba, un explosivo, tosí después
del primer sorbo.
- Tomalo despacio, pero tomalo
Seguí
tomando, parecía que mí estómago recibía fuego, me miraba, como
esperando algo, algún efecto.
- Es terrible. Tiene un gusto como pastoso, no se, es fatal
- hay hierbas para cortar el alcohol
Nunca
escuche hablar de eso, pasaron 10 minutos, yo miraba tele y tomaba y
fumaba, él me miraba fijo, inclinado hacia mí, terminé el vaso, y
enseguida el me llenó otro hacia el tope, él tomaba, pero menos que
yo, le dije que me dolía un poco la cabeza, se levantó y apareció
con una pastilla en la mano y me dijo que era aspirina, le pregunté
si podía tomarla con el alcohol, me dijo que si, no sé se si era
aspirina, era una pastilla blanca grande, seguía mirándome y a la
media hora, paffff. mi cuerpo comenzó a temblar, no fuerte, pero
temblaba, comencé a sentirme inquieta, movía las manos, cruzaba las
piernas para un lado y para el otro, estaba eléctrica, un fuego me
recorrió todo el cuerpo, mis ojos estaban llorosos, me saqué los
anteojos para secarlos y ahí, el apagó la tele y se levantó, se
sacó la camisa, mirándome fijo, se sacó las zapatillas, el
pantalón, me miraba fijo a los ojos, se sacó el anatómico, la
bestia apareció, durísima, parada, suavemente curvada hacia arriba,
la cabeza parecía estallar, estaba muy hinchada, se sentó junto a
mí, yo parecía conectada a un toma corriente, no podía quedarme
quieta, temblaba y me agarraban ganas de llorar, me abrazó, y
comenzó su transformación.
- ¿Qué le pasa a mí nenita?
- No se, ¿Qué carajo tiene la bebida?
- Nada, tranquilita, papito esta acá
- Me siento mal
- No, estas muy bien. Ponete de costado con el culito apuntándome a mí, desafiándome. Si me querés putear me encantaría. ¿Sabés por que vinimos acá?, Porque aca nadie escucha nada. Vas a gritar, patalear cuando tengas mí pija enterrada toda en tu ojete. Porque a mí no me interesa tu concha, solo para calentarte, pero me tiene loco tu orto. Estos cinco días te voy a coger solo el culo, te vas a cagar parada. Hace mucho que quiero cogerme un orto virgen y tierno como el tuyo, y ahora lo tengo. Ponete de costado muñeca.
Yo
estaba en otra, me puse de costado, y el me levantó la remera y se
apoyó todo contra mí espalda, sentía la anaconda frotarse por mí
culo, sentía sus manos en mis tetas y su boca chupando mí cuello,
escuchaba a medias sus gemidos, sus obscenidades, su amenaza sobre mí
culo, comenzó a hablarle a mí culo, él estaba poseído.
- Vamos a la habitación, vamos a comenzar.
Me
llevaba de la mano, primero tomo de la heladera una caja de
supositorios, y después comenzamos a subir la escalera, me llevó al
baño. Yo era una zombi, me sentó en el inodoro y el parado frente a
mí, orine litros, y no pude contenerme de hacer lo otro, todo me
daba vueltas y mí cuerpo seguía eléctrico, me sentó en el bidet,
me limpié mientras él tiraba el botón, me levantó y fuimos a la
cama, me puso boca abajo, me abrió las piernas y sentí su dedo
meñique entrar en mí culo con algún lubricante, enseguida el
supositorio, me tuvo así 10 minutos y otro supositorio, puso música
baja, apagó su velador, quedando solo el mío, me puso de costado y
lo sentí atrás mío, otra vez la víbora tocaba el agujero tan
preciado.
- Debemos esperar 15 minutos para que los supositorios lubriquen bien y aparte tienen un suave anestésico.
Comenzó
a besarme la espalda, bajaba, me hizo poner una pierna hacia adelante
y sentí su lengua en el agujero de mí culito, lo lamía, gritaba,
puteaba, lo chupaba, succionaba, y yo estaba caliente, mojada y
seguía con temblores, con mí mano le tocaba su cabeza, pensé que
me iba a hacerle chupar la bestia, pero el estaba muy apurado, eran 5
días para hacer todo, ahora, el negro solo quería comenzar a
abrirme el orto, me puso boca abajo y me abrió bien las piernas,
colocó una almohada gruesa bajo mí pelvis, mí culo quedó bien
parado y sentí como ahora entraba una cánula con lubricante, Dios,
parecía una enema. Tuve sensación de ir al baño y le dije.
- Tranquila nena, es solo una sensación y vas a tener peores, pero tranquila, tendrás un buen tapón.
Sentí
el lubricante dentro mío y sentí ahora su cuerpo sobre mí, puso
sus piernas entre las mías, que estaban muy abiertas.
- ¿Tenes miedo pequeña?. Podes gritar, desahogarte, romper la almohada, agarrarte de los barrotes, llorar, lo que quieras, la pija no saldrá. Aflojá los cantos y deja que mí pija ingrese, no hagas fuerza para afuera, no podrás expulsarla.
Sentí
por ultima vez el dedo dentro de mí culo, y ahora la cabeza de la
pija se movía sobre el agujero y enseguida, el mundo se me cayó
encima, Oh Dios, terrible, sentí un dolor agudo, punzante, y la
cabeza comenzaba la brutal invasión, lancé un alarido, todo me daba
vueltas, mordí la almohada, volví a gritar, intenté con una mano
alejarlo, pero me tomó la mano y la sujetó fuerte a un costado, su
aliento sobre mí nuca, su gemido sobre mí oído, fatal, la cabeza
comenzó a vencer la resistencia de mí orto, sentí que algo bestial
comenzaba a entrar, algo terrible, algo que nunca imaginé pudiera
sucederme, no podía contenerme, lloraba de dolor, estaba aplastada
por su gran cuerpo. mís piernas inmóviles, solo movía los pies, el
hijo de mil putas pegó un grito de victoria cuando la cabeza entró
mi culo estaba en llamas, sentía que su pija comenzaba a estar
dentro mío, se deslizaba lenta pero sin detenerse, mi estómago
parecía estallar.
- Por favor, te lo pido por favor, sacala, me voy a hacer encima, no aguanto.
- Cagame la pija
- Sacala te lo suplico
- No
La
pija seguía deslizándose hacia mí interior, un crimen, intenté
hacer fuerza para expulsarla de ahí, el dolor era peor, me agarré
de los barrotes y el puso sus manos sobre las mías para asegurarse
que no las sacara de allí y el poder tranquilo seguir perforándome,
mi cara estaba enterrada en la almohada, la pija seguía
introduciéndose, la sentía adentro mío, cuando parecía que
llegaba a mí estómago, se frenó, ya estaba toda en mí interior y
allí quedó, yo sentía que iba de cuerpo ahí mismo, pero la pija
tapaba toda salida, estuvo allí, adentro mío, inmóvil, por un buen
rato, él me decía que me iba a romper bien el culo, y lo estaba
consiguiendo, comencé a tomar conciencia que debía aflojarme, dejar
de tratar de impedir que la pija haga su brutal trabajo, me aflojé,
y él lo notó, comencé a sentir que la pija retrocedía, pero
volvía a meterse, supe que ahora venía otro tramo de dolor intenso,
sentí la pija comenzar a taladrar mí culo, primero despacio y
después fuerte. dolor, mucho, grito, pero comencé a relajarme, la
pija me estaba perforando el orto y yo le dejaba ahora, dejé de
contenerme para no ir de cuerpo, y me aflojé, no fui de cuerpo, era
imposible con la pija adentro, afuera, adentro, su cuerpo chocaba
contra mis nalgas, hacía ruido, pero aguanté, una eternidad tuve
esa pijota masacrando mí culo, hasta que por fin, un torrente de
liquido tibio me llenó, me ayudó a soportar el dolor, era como un
bálsamo y la pija quedó toda adentro, inmóvil, mientras el negro
suspiraba y resoplaba sobre mí nuca, me dio un beso en la mejilla,
sacó lentamente su pija, grité cuando salió la cabeza y le pedí
que urgente me lleve al baño, llegamos justo, ni bien me senté
salió de todo dentro mío. Leche, lubricante y por supuesto
excremento, superada la vergüenza, me lave y solo regresé a la
cama, caminaba torcida, estaba mareada, me desplomé a su lado, él
me abrazó.
- Estuviste muy bien cariño. Ya el agujero cedió pero todavía falta mucho. ¿Querés otro polvo hoy?
- No por favor, no puedo más
- jeje, ok, mañana seguimos, será más sencillo con el ojete abierto. Mañana termino de abrirlo bien, de romperlo todo y después sentirás placer. Tu novio me va a dar las gracias cuando le devuelva una mína nueva, con el ojete roto pero con experiencia.
- Me duele el culo
- Es normal.
Trajo
dos gaseosas y me acomodé para dormir o intentarlo, pero me
agarraron nuevas ganas de ir al baño, parecía que estaba
descompuesta, volví, me acomodé y pude dormir, me desperté las 11
hs, fui al baño, todavía me salía leche, me puse una camisa, las
zapatillas y bajé, desayunamos, él estaba escuchando la radio con
música salsa, como hacía un día hermoso, fuimos a la pileta, me
puse mí diminuta bikini y baje, almorzamos solo sandwiches y
estuvimos tomando sol y metiéndonos en la pileta, era media tarde,
yo estaba en la reposera con él a mí lado en otra, estaba tomando
sol y sentí una mano sobre mí pierna, abrí los ojos y vi que su
pija estaba otra vez en pie de guerra, con una sonrisa maléfica me
dijo:
- ¿Ves pobrecita?, Quiere su cueva preferida.
Me
tomó de la mano y a la habitación, esta vez no hubo trago largo, ni
supositorio, le chupé esa pijota un rato, hasta que el no aguantó
más, si hubo lubricante con cánula, reconozco que me dio cierto
placer cuando entró la cánula en el orto y sentía la crema dentro
de mí, sola me puse con el culo parado y enseguida sentí la bestia
comenzando a entrar, no pude sofocar el grito, fue terrible, dolía
muchísimo, apreté con mis manos las sábanas hasta sacarlas, Ahhhh
terrible, la bestia se metió toda, y mí culo pedía a gritos que
saliera, pero la pija se sentía muy cómoda haciendo sufrir a mí
culo, pujé para afuera, y más dolor, aguanté hasta acostumbrarme,
tardó un rato, cuando al fin, el culo se amoldó a su dañino
visitante, paré un poco más mí culo, creo que el negro lo tomó
como una provocación, pues comenzó a bombearme el culo sin piedad.
- ¡¡¡Aaayyyy, no aguanto!!! ¡¡¡Me hago encima!!!
Mas
de una hora tuve la pija en mí interior hasta recibir la catarata de
leche, al baño rápido, me hago encima, ya el culo estaba entregado,
porque a la noche, el negro me termino de romper el culo en el sillón
del living, me saltaba encima de mí pobre culito y ahora si que ya
el culo lo tenía roto, fueron tres polvos por día que aguanté
hasta el regreso.
Cuando
volví al cole, Camila no dijo nada, pero si Damián:
- Que cara Lore, ¿Te sentís bien?
- Si, solo cansada
- Te extrañé
- Yo también a vos
- Mañana vamos al cine
- Dale
Pobre
Damián, el nunca podrá intentar cogerme por atrás, mi culo, ya
tiene dueño.
RECUERDEN
COMENTAR CADA RELATO de esta forma sabemos que valoran nuestro
trabajo y nos motivan a seguir escribiendo. Creemos en la comunión
Escritor - Lector, ambos somos uno, y uno sin el otro está solo.

como sugerencia, muy larga la introduccion y pocos detalles en la masacrre anal q tuvo
ResponderBorrarigual una obra de arte
Me encanto tu relato, pero falto que sea un poco mas larga la psrte sexual. Felicidades sigue asi
ResponderBorrarBuen relato, sin duda Lorena necesitaba un macho que explote ese lado oculto que le haga disfrutar y convertirse en una hembra, me quedo con la siguiente frase: "Sentí por ultima vez el dedo dentro de mí culo, y ahora la cabeza de la pija se movía sobre el agujero y enseguida, el mundo se me cayó encima, Oh Dios, terrible, sentí un dolor agudo, punzante, y la cabeza comenzaba la brutal invasión, lancé un alarido, todo me daba vueltas, mordí la almohada, volví a gritar, intenté con una mano alejarlo, pero me tomó la mano y la sujetó fuerte a un costado, su aliento sobre mí nuca, su gemido sobre mí oído...." creo que es uno de los mejores relatos donde explotas cada emocion al realizarse els exo anal. me hubiera gustado una escena donde Damian encuentra a Lorena siendo besada y sobada por el negro maduro y que damian se de cuenta que no es suficiente para satisfacerla.... te dejo mi email esperando me aceptes en los relatos privados: edueduardov@gmail.com
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