Ir al contenido principal

Familia Campestre 1

En mi familia somos muy pero muy libres, vivimos en el campo, lo cual quiere decir que nos criaron con valores y costumbres muy distintas a las acostumbradas por la hipócrita "gente de la ciudad", distintas, sí, pero mucho mejores, nada que ver con el individualismo, se resaltan los valores de la unidad y la ayuda mutua. ¿Acaso no es hermoso que los miembros de una familia se amen y demuestren todo su afecto? Yo creo que sí, y que es lo más sano que puede haber.

Permítanme que me presente, mi nombre es Marcos y actualmente tengo 17 años, soy un chico normal, flaco y alto, con la cara nada fuera de lo común, mi familia está compuesta por mi mamá Alicia de 36 años, delgada, de 1,70 mts de altura, tez blanca y cabellera morocha hasta la mitad de la espalda que por lo general suele usar dos trenzas, ojos marrones y un cuerpo bonito, es la mujer más linda del pueblo y aledaños. Mis dos hermanas son Rosalía de 13 años y Ana de 15.

En nuestro rancho desde que se murió mi papá arreglando la sembradora, también viven mis tíos Braulio y Amalia. Braulio que tiene 44 años, es el hermano de mi papá, mide casi 1,90 mts, es fiero de cara, muy corpulento y peludo, cuando por el calor se quita la camisa parece que llevara un pullover, en la zona se lo conoce con el apodo de “El Burro” y no a causa de que no haya ido a la escuela, sino porque se comenta que tiene una verga muy grande. La tía Amalia es su esposa, tiene 40 años, es hija de gringos por eso tiene el cabello rubio y los ojos claros, pero no es una modelo de esas que salen por la televisión, tiene algunos kilos de más, senos muy grandes y nalgas prominentes. Otro personaje es el peón Jacinto, un chico de 23 años más o menos, que ayuda con las tareas pesadas.

El día en que cumplí los 13 años mi madre me advirtió que dentro de poco tiempo se empezaría a notar cambios en mi cuerpo, me dijo que apenas notara esos cambios le avisara, puesto que esa era la señal para que entrara a una nueva etapa de mi vida. De qué se trataba esa etapa no lo supe hasta que pasó, porque mi mamá se negaba a decirme nada hasta que llegara el momento. Quedé bastante intrigado por esta inminente "nueva etapa" y pasé varias semanas pensando en qué consistiría, llegué a creer que se referiría a que tendría que ayudarlos más en las tareas del campo y pasar menos tiempo en casa estudiando.

Aproximadamente dos meses después empecé a casi no poder dormir por culpa de las tremendas erecciones que sufría mientras dormía, además, cada vez que veía a mi madre en alguna posición comprometida ya sea agachada, sentada con las piernas abiertas o recién amanecida, vistiendo sólo un camisón de nylon que permitía que se vislumbren algunas partes de su cuerpo, me provocaba una erección y tenía que esconderme y esperar que se me pasara. Mientras esperaba que mi pito se ablandara me preguntaba si esos no eran los cambios de los que mi mamá me había avisado. Luego de una semana en la que mi pija había comenzado a dolerme inclusive, decidí que era hora de comentarle lo que me pasaba a mamá.

El día en que la encaré esperé hasta después de almorzar, no había podido disfrutar de la comida por lo duro que tenía el pito y eso que la dulce de mi madre había preparado mi comida preferida, mis hermanas jugaban afuera, tía se había ido a dormir la siesta y mi tío arreglando la cerca del gallinero para que no se escapen las aves. A la hora de lavar los platos, murmuré:

      Mami...

      ¿Si?... ¿Qué pasa, cielo?

      ¿Recordás que me dijiste que te avise si... bueno... es que...

      ¿Marcos qué te pasa? Estás muy nervioso...

      Es que... mamá... vos me dijiste que si notaba algunos cambios en mí te avisara y... bueno... por las noches mi pi... te quiero decir que se pone me pone duro a veces el... esteeeeeeee...

      ¿No me digas que ya estás sintiendo esos cambios?

Afirme moviendo la cabeza, ella se acercó entonces y me hizo una caricia muy linda en la cara con sus suaves y finos dedos, luego me miró a los ojos con ese gesto que ponen las madres cuando saben de qué va la cosa mientras dejaba su mano apoyada sobre mi mejilla.

      Mi cielo... mi ternurita, no tenés que tener vergüenza de lo que te está pasando, es totalmente normal y es bueno, muy bueno... agradezco que hayas tenido la suficiente confianza de avisarme, vamos ahora a mi habitación que te explicaré todo lo que ocurrirá a partir de hoy.

Mi mamá dejó para después el lavado de los trastos sucios y fuimos a su habitación, una vez allí, me indicó que me sentara junto a ella en la cama.

      Bueno Marquitos, explícame ahora qué es lo que te pasa con lujo de detalles.

      Desde hace muchas noches... me despierto con el... el pito duro, muy duro y no puedo seguir durmiendo... y tengo que esperar mucho para que vuelva a la normalidad, además... hace unos días ha empezado a dolerme... por favor mamá, dime que no me pasa nada malo...

Mi madre sonrió.

      Ya veo... ¿Te duele el pitito?

Traté de disimular el bulto en mis pantalones con mis manos, pero mamá me lo impidió, al parecer ya lo había apreciado.

      No tengas vergüenza, tenés que dejar que tu cuerpo actúe con libertad, no tenés que reprimirte, hoy vas aprender que en nuestra familia no hay que tener vergüenza... quítate la ropa, vamos, toda.

Al principio me corté bastante, miré al suelo fijamente, incapaz de decir nada, ni de moverme.

      ¡Dale! ¿Qué, acaso mi chiquitín es tímido?

Mi madre siguió animándome, así que tomé coraje, me levanté de la cama y me quité toda la ropa que llevaba puesta, cuando estuve completamente desnudo, mi pito (que a esa altura ya estaba parado y duro) quedó totalmente expuesto, en ese tiempo alcanzaba los 13 cms y para el cuerpo flaco y escuálido que tenía, resultaba una cosa muy grande. Mamá al ver mi verga erecta, alegremente declaró:

      ¡Apá!.. saliste a tu padre sin ninguna duda.. no quiero pensar en cómo la tendrás dentro de unos años... bien, hijito, para empezar...

Pero en ese momento una voz ronca y masculina interrumpió lo que ella estaba por decirme:

      Uy... disculpen...

Era el tío Braulio que seguramente había entrado para pedirle o preguntarle algo a mamá. Cuando él con mayor detenimiento vio el cuadro, conmigo completamente en bolas mostrándole la pijita dura a mi mamá, que estaba sentada en la cama, frente a mí, primero se quedó callado, pero inmediatamente sonrió y dijo cordialmente:

      ¡Caramba!.. ¿Así que Marquitos ya...?.. Que bien... te felicito sobrino...

A lo cuál ella respondió:

      En realidad, estaba por empezar a enseñarle...

Entonces la cara de mamá cambió, se quedó pensativa unos segundos y mirando en dirección a mi tío dijo:

      Braulio, ya que llegaste justo... ¿No crees que sería mejor que vos le enseñes todo a mi hijo? Digo... yo quizás no pueda enseñarle todo lo que un hombre podría... y vos sos como su padre...

Mi tío lo pensó por un instante para luego decir:

      Alicia creo que tenés razón, lo mejor será que yo le explique...

Tío Braulio entró en la habitación con paso firme, cerrando la puerta detrás de él y mamá le contó qué era lo que me pasaba. Entonces exclamó señalando mi erección:

      ¡Mirá nada más!.. A Marquitos se le empezó a parar... ya tenemos que dejarte de llamar Marquitos, a partir de ahora vas a ser Marcos... sobrino cuando la pija se pone dura se dice que se tiene una erección y a tu edad eso significa que tus huevos han reunido una cierta cantidad de esperma que deben expulsar.

      ¿Qué es esperma, tío?

      Esperma es lo que se conoce más comúnmente como "leche" y que te sale cuando acabas. Sirve para dejar embarazadas a las mujeres... Volviendo a tu problema, también es normal que te duelan los huevos y el mismo pitulín... tu cuerpo quiere que expulses la leche guardada...

      ¿Y eso cómo se hace?

      ¡Pero qué sobrino más despabilado tengo! Bueno, a tu edad existe algo llamado "masturbación" para descargarse... báh, se llama masturbación pero todo el mundo le dice "paja".

      ¿Paja?.. ¿Y cómo hago para mastur... para "pajar"?

Mamá y tío Braulio soltaron una carcajada.

      Muy fácil, para pajearte agarrás tu pito con tu mano derecha y empezás a hacer subir y a bajar la piel, primero hacelo lento y al rato andá aumentando la velocidad de a poco, como para que lo disfrutes, cuando la paja termine, la leche saldrá por el agujero de tu pitito...

      Che Braulio... (interrumpió mi mamá) vos le decís "pitito", pero mi hijo tiene un miembro bastante desarrollado para su edad...

      ¡Vos siempre tan detallista!.. jajajaja... bueno, para complacer a tu madre, cuando termines la paja, saldrá por el agujero de tu “pijota” un chorro de leche, no te preocupes, que es normal, además, vas a ver de rico se siente cuando sale el chorro... ¡Vamos!.. mostranos para ver si lo aprendiste bien...

Yo, aún un poco cohibido, agarré mi verga con una mano y tiré para atrás su fina piel, los ojos de ellos estaban clavados en mi entrepiernas y me alentaban a que lo hiciera más rápido, les hice caso, mamá sonrió y tío puso cara de aprobación. Al principio me dolía un poco pero conforme seguí sacudiéndome el pito, comencé a sentir un cosquilleo  muy rico en la punta de la chota que me hacía seguir y seguir, cada vez más rápido, con el correr de los segundos mi respiración se aceleraba y me agitaba, mi boca soltaba suspiros de placer, no lo podía controlar y por fin vino la gran acabada: Un fino chorro blanco de semen salió disparado de la punta de mi verga con tal fuerza que cayó sobre una pierna de mamá, entre la rodilla y el final de su falda.

Tío Braulio y mi madre aplaudieron mi primer orgasmo, mis piernas temblaban y no podía mantenerme en pie muy bien que digamos. Caminé... mejor dicho traté de caminar hasta la cama y me senté al lado de mi madre, que estaba limpiando con un dedo de la mano izquierda, la leche de su pierna.

      ¡Muy bien, Marquitos! ¡Muy bien! ¡Te hiciste la primera paja! ¡Haz dado el primer paso para convertirte en hombre!

Dijo mamá dándome palmaditas con su brazo derecho en la espalda y luego para enorme sorpresa mía, se llevó el dedo con el que se había limpiado la pierna a la boca y se tragó todo mi esperma

      ¡Salud!.. mmm... deliciosa...

      Bien, Marcos, lo hiciste bien... (aprobó mi tío) te voy a explicar un par de cositas más que debes saber para la próxima: "Ahora lograste acabar sin tener ningún estímulo gracias a la enorme cantidad de leche que tenías almacenada en tus huevitos, pero siempre es mucho más placentero pajearse viendo algo que lo ponga a uno... caliente, que lo excite... por ejemplo, una película o una revista porno... pero lamentablemente, la tienda de revistas más cercana está a muchos kilometros de aquí, así que hay que ingeniárselas...

En ese momento él le lanzó una mirada elocuente a mi madre, quien rió disimuladamente, para luego tío preguntarme:

      ¿Marcos... vos nunca quisite ver un par de tetas?

      Ehhh... ssssi tío...

Respondí con mucha vergüenza rememorando todas las oportunidades en las que había visto a mi madre o a mi tía saliendo del baño luego de ducharse.

      Bueno, acá tenés las de tu mamá que son hermosas... dale Alicia, mostrale las tetas a tu hijo...

Yo abrí los ojos sorprendido, no hizo falta mirar mi verga para darme cuenta que volvía a ponerse dura como piedra y me la tapé inconscientemente. Con algo de culpa agaché la mirada cuando mamá abria los botones de su camisa descubrió sus pechos, ella al notarlo me dijo:

      Vamos levantá la cara... amorcito te dije que no debés que sentir vergüenza... dejame ver tu linda pija y abrí los ojos...

      Así es Marcos, es muy importante que sepas que en esta familia expresamos el amor que sentimos con total libertad y de la mejor manera posible, no nos avergonzamos al manifestarlo y lo hacemos sin tapujos... ¿No es cierto Alicia?.. ¿Vos me querés?

      Por supuesto Braulio... desde que murió mi esposo fuiste el sostén de nuestra familia, el hombre de la casa... no tengo más que palabras de amor para vos...

      Entonces, si me querés tanto, chúpame la pija... demostrale a tu hijo que querernos no es malo...

      Como desees, mi macho...

Tío se acercó a mi mamá desabrochándose su cinturón y bajándose un poco los pantalones, sacó su tremenda verga al aire, que aún no estaba completamente erecta pero igual me daba miedo su tamaño. Al ver que mi mare estiró una mano para agarrarla grité indignado.

      ¡Tío Braulio! Soltá a mi mamá... no la toques (qué ingenuo era en ese momento).

      Hijito no pasa nada, tu tío no quiere hacerme daño, todo lo contrario... (me tranquilizó mamá) yo lo quiero mucho y como lo quiero, lo demuestro... vas a tener que acostumbrarte a ver este tipo de cosas, Marcos, lo hemos hecho siempre, solo que vos no nos veías.

Ella sujetó la gran verga de mi tío y empezó a darle besitos, luego a pasarle la lengua por la punta, acariciando el glande, después deslizó su lengua por el tronco venoso mojándolo por completo con mucha saliva y finalmente se lo metió entero a la boca. Me sorprendió que le entrara, el grosor era descomunal. Tío Braulio le acariciaba la cabeza mientras le decía:

      Así, así... suavecito... no muerdas... sos muy buena, haciéndolo... Aaaaah... seguí... por favor no pares... mmm... Ooooooh...

Mi pito estaba que explotaba, sin quererlo, llevé mi mano hasta mi pija y empecé a masturbarme por segunda vez.


Mientras mi mamá se comía la verga de mi tío, me miraba con lascivia, como aprobando que me tocara. Siguió metiendo y sacando el miembro de mi tío de su boca y yo seguí bajando y subiendo el cuerito de mi chota. Al fin, mi tío gimió muy fuerte y acabó en los labios de mi mamá, dejándole la boca blanca, ella se pasó la punta de su lengua para limpiarse y terminó la sesión de sexo oral dandole un besito en la punta de la verga, dejando unidos sus labios hermosos a la descomunal pija de mi tío por un hilito de semen. Tío Braulio no guardó su verga como creía, la dejó colgando, como un péndulo, en ese estado entre dura y blanda. Sonriendo feliz, abrazando a su cuñado, me clavó la vista y me dijo:

      ¿Lo ves?.. no pasa nada y es hermoso... es sólo amor...

Al tiempo que me hablaba el descomunal miembro de mi tío se pegaba a su mejilla, yo no sabía qué hacer, acababa de ver a mi propia mamá chupando la verga de mi tío, era irreal, excitante, pero irreal. Por cierto, no había podido terminar mi segunda masturbación debido al mismo asombro que me producia.

      Marcos (dijo él poniéndose serio de golpe) ya te dijimos que nos hemos dado cariño mutuamente desde siempre, claro, ahora te sorprendes porque nunca pudiste vernos, ocurre que un niño no debe ver cosas que no puede comprender, pero ahora ya te estás convirtiendo en un hombre, y es hora de que aprendas a querer como se debe y a disfrutar haciéndolo.

      Además (intervino mamá) te diré que las muestras de afecto no son sólo entre tu tío y yo... también amo a su esposa, la tía Amalia y me da mucho gusto compartir el pito del tío Braulio con ella en algunas ocasiones...

      Esas veces en que compartimos nuestro amor en grupo son las mejores... el placer es increible... pero lo difícil es que ellas no me pidan más leche jajajaja... son viciosas, no se cansan más, sobre todo tu madre jajajajaja... (dijo tío Braulio en broma, mamá apenas se río).

      A lo que iba... (retomó mamá) vos también podrás disfrutar de mi cuerpo cuando seas un poquito mayor, cuando madures un poco... y del de tus hermanas también, claro, cuando crezcan.

Yo, ahora lejos de sentirme inhibido o vergonzoso empezaba a calentarme con la idea de poder disfrutar de los cuerpos de las hembras de mi familia, todos los vestigios de "moralidad" natural estaban desapareciendo en esos momentos, mi pene volvía a ponerse durito y las ganas de volver a sentir leche saliendo por el agujerito volvían a hacerse grandes ¡Y ahora ya sabía qué hacer! Pero un deseo, un impulso irrefrenable se metió en mi cabeza de repente, con tanta fuerza que tenía que satisfacerlo de alguna forma.

      Má... ¿Podés hacerle a mi pito lo que le hiciste al tío?

Ella puso cara de circunstancia y dijo:

      Ay, mi cielo... ¡No!, la respuesta es que no podés gozar aún con una mujer, sos muy pequeño y debes madurar un poco esa cabecita para poder ofrecer todo el amor que una relación sexual requiere... la masturbación te ayudará a crecer y de paso podrás experimentar un sinfin de sensaciones placenteras...

Mi cara se entristeció, no insistí porque cuando mamá decía no, realmente significaba no, definitivamente no podría disfrutar de mi mami ese día, tío Braulio notó mi desazón y dijo, tratando de animarme:

      ¡Arriba ese ánimo! No te deprimas, Marcos... tenés que aprender a aprovechar lo mejor de cada etapa, ahora, por ejemplo, podés disfrutar de la paja sin límites, te damos total libertad, a ver Alicia, ahora sí enseñale las tetas a tu hijo como se debe, que por lo que veo está demasiado caliente...

Era cierto, mi poronga volvía a estar al 100%, tenía que eyacular, apenas podía contener el deseo que sentía de masturbarme nuevamente, aunque ahora que lo pienso, no sé por cuál estúpida razón me estaba conteniendo. Tío se desnudó por completo, caminó hasta mamá y le acarició los dos grandes pechos blancos con pezones de color rosadito en punta, mientras él los amasaba con sus cayosas manos de trabajo,  llevé mi mano a mi pija de inmediato y empecé a subir y bajar mi piel, como lo hice antes, sintiendo esa hermosa sensación que provoca el placer, al instante gemí como un caballo:

      ¡¡¡Mamiiiii!!!!... así, asíííííííííííííí... mmm... quiero tus tetaaaaaaaas...

Murmuré cuando ya sabía que la eyaculación era inminente, al fin, mi semen salió disparado en varios chorros, que me produjeron un gozo tremendo, me sentí desfallecer, mis piernas no resistieron mi peso y caí sobre el suelo frío, asentando mi culito suave sobre él, vi entonces que mi tío volvía a estar empalmado y mi mamá observaba su rabo con los mismos ojos cargados de lujuria con los que me miró a mí cuando se la estaba chupando. Intercambiando entre ellos una mirada cómplice, ella me indicó:

      Marcos, vas a ver ahora cómo nos amamos de verdad, tu tío y yo... mi cielo si no querés, no tenés que presenciarlo, pero si decidís quedarte, recordá que en esta casa, lo que nos vas a ver hacer es lo más normal del mundo y a partir de ahora lo verás asiduamente... si querés, podés hacerte una paja, no nos molesta...

      Si... además pendejo podés aprender como cogen un hombre y una mujer...

      ¡Braulio!.. (le llamó la atención mamá) por favor hablá bien...

      Bueno... podés aprender cómo hacemos el amor... la cuestión es que a tu mami le voy a romper la concha jajajaja...

      ¿Má qué te va a romper? Tío no quiero que la lastimes...

      No hijito, no va a pasar nada malo... es que Braulio es medio bruto al hablar... el quiso decir que me va a dar tanto placer que me va a dejar temblando como te pasó a vos... cuando te caíste...

Al tiempo que mamá me hablaba, él la desnudó completamente, se abalanzó sobre ella y empezó a pasarle la lengua por las tetas, mientras deslizaba su verga inmensa y dura por la rajita de mi madre sin metérsela, los minutos pasaban y las lamidas se fueron transformando en sonoros chupones que dejaban marcas en sus senos, los pezones se volvieron más puntiagudos, la excitación alcanzó un punto en que ella con una mano tomó la pija y la introdujo en su húmeda vagina. Yo estaba sentado, presenciando cómo la vergota de mí tío entraba y salía con fuerza, arrancándole gemidos a mamá, mi mano estaba cerrada sobre mi pito y subía y bajaba al mismo ritmo que mis familiares, tuve una eyaculación tremenda, la mejor de toda mi vida, que me dejó exhausto entretanto él seguía cogiéndola arrodillado en la cama, mamá abría al máximo sus piernas y las tetas se meneaban con cada estocada profunda. Nuevamente ella me miraba mientras era penetrada salvajemente.

Los cuerpos estaban brillantes por el sudor, el deslumbrante cuerpo de ella contrastaba con el peludo de él, que se asemejaba a una bestia, era como el cuento de Caperucita y El Lobo pero en versión condicionada. Al rato, tío se tiró en la cama boca arriba y mamá le chupó la pija unos minutos, siempre con sus ojos clavados en los míos, luego lo montó como si estuviera en el festival de doma de Jesús María, dándole la espalda a él y apuntando sus ojos en dirección a los míos, la tetas rebotaban de una manera intensa, subía su cuerpo hasta que su concha quedaba a la altura del glande y sin dejarlo escapar de su apretada trampa, se dejaba caer con todo su peso, repitiendo la acción incansablemente, el choque de sus cuerpos producían un sonoro “PLAF PLAF PLAF” que hipnotizaba.

      Marquitos mirá como tu mamita se empala mi verga... mmm... es una yegua en celo... no sabés lo rico que se siente cogerla...

Mamá se sostenía con sus manos apoyadas en la panza de él, movía sus caderas en forma circular y luego retomaba la monta, inclinando un poco su torso hacía atrás permitiéndome apreciar como el cerrado tajito se agrandaba para devorar semejante verga, desde la base hasta el glande. La abertura vaginal estaba rodeada de una mata prolija de vellos en forma de un triángulo invertido. Como a la media hora, mi tío la acomodó en cuatro patas sobre la cama y acomodándose detrás de ella la embistió, parecían dos perros cogiendo, en esa posición las nalgas de mamá se veían redondas, carnosas, tentadoras y sus delicados pies de uñas pintadas de rojo colgaban de la cama.

      Marquitos a diferencia de los animales, nosotros los hombres también montamos a nuestras mujeres por el culo, se goza igual y no se corre el riesgo de dejarlas preñadas...


Dicho esto, él le acomodó la pija en el esfínter anal y presionando muy despacio la enculó, mamá mordía la almohada y pataleaba, cuando la enterró completamente permaneció unos minutos quieto y luego la bombeó lentamente, ella gemía sin parar y se abría con las manos los cachetes del culo, me acerqué a mi mamá y con un pañuelo que extraje del bolsillo de mi pantalón que estaba tirado en el suelo, le sequé el sudor de su frente y le acomodé el cabello, ella me retribuyó con un cálido beso en mi mejilla, al rato tío emitió un fuerte gruñido, sacó la verga del culo y le derramó mucha leche en las nalgas y espalda.

Ésa es la historia de cómo empezó mi educación sexual de la mano de mi maravillosa familia, claro, las cosas que me pasaron a partir de ese día fueron mucho mejores, más placenteras, más llenas de amor. Desde que mamá y tío Braulio me dieron la clase de masturbación no había erección que desperdiciara, si sentía endurecerse mi pito, dejaba de hacer lo que estuviera haciendo y me dedicaba a pajearme, mi vida había cambiado para bien, la única regla que mamá me había dicho que cumpliera era que aún no me masturbara delante de mis hermanas, ya que eran muy niñas, me parecía razonable, después de todo, tenía libertad total para la paja, encima, mi mami me dejaba que viera las "demostraciones de cariño" que tenía diariamente con el tío:

      Te dejamos estar presente porque sos un muchachito, pero acordate que tus hermanas no pueden enterarse de nada...

Tenía permiso para pajearme siendo el privilegiado espectador de una demostración de amor total y digo total, porque mi tío se la metía por todos los agujeros. Eso sí, las veces que presenciaba a mi madre y al tío Braulio, o cuando escuchaba al tío gozando con su esposa (mi tía) o cuando él disfrutaba de sus dos hembras, yo sentía un deseo prácticamente irrefrenable de crecer y hacerme hombre de una vez por todas, aún hoy no sé cómo me controlé aquellas veces en las que veía a mi mami chupándosela al tío Braulio y mirándome con ojos libidinosos, o la veces que era testigo de cómo su concha se abría bestialmente para recibir la verga de “El Burro” de su cuñado, o cuando escuchaba los gemidos de la tía Amalia, proferidos con esa voz de locutora que tiene, pidiéndole a su marido que la destroce, o cuando mi tío después de culearla muy duro a mami, le dejaba el ano abierto destilando esperma.


® Autores: Jiggen & Gus Becker 

SI TE GUSTA LEER, QUE TE GUSTE COMENTAR. 

Comentarios

  1. Exelente relato una maravilla la narracion abrasos

    ResponderBorrar
  2. Que niñato tan inocente, ¿Recien se dió cuenta de una erección?, yo recuerdo que mi pinga se me paraba desde que tengo uso de razón ja ja ja ja buen relato, aunque sigo con mi reto NoFAP, se me pone fuerte la cosa, en las mañanas despierto excitado con el palo hecho piedra pero manteniendo mi energía interior, es lo máximo, practíquenlo sin miedo.....es mas, pueden masturbarse, pero sin lechear.

    ResponderBorrar
  3. Muy buen relato jiggen y gus muy morboso 🤤

    ResponderBorrar
  4. Woow pinta que se pondrá más bueno 🤣🤣 excelente trabajo 👍🏻

    ResponderBorrar
  5. Gracias x el relato, bastante bueno
    S2s

    ResponderBorrar
  6. Un relato fantástico, más aún con esas imágenes. Tenéis una deliciosa imaginación y morbo para escribir; os doy mi enhorabuena. Con vuestro permiso, me quedo como seguidor.

    Un saludo.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Gracias por los comentarios tan elogiosos, te doy la bienvenida oficialmente y espero que disfrutes de todas las secciones del blog.
      Advertí que tienes un blog, ya lo he agregado a mi lista de blogs amigos y si estas de acuerdo, espero la reciprocidad que este blog esté en el tuyo.
      Sin más, a tus ordenes.

      Borrar
    2. Unos de los mejores relatos espero que continúe

      Borrar
  7. Excelente narracion, continua asi

    ResponderBorrar
  8. Excelente se hiso esperar pero muy buen relato otra obra de arte del morbo como nos tenes acostumbrados

    ResponderBorrar
  9. ¡Excelente, la calidad, la narracion las imagenes se junta para que el relato sea más caliente, esperando desde ya la segunda parte!

    ResponderBorrar
  10. Excelente relato, muy muy bueno, super excitante.

    ResponderBorrar
  11. muy MUY buen relato, 10/10 , como siempre buena calidad de relato

    ResponderBorrar
  12. Jamón del medio con pan tostado en aceite de oliva

    ResponderBorrar
  13. En la Segunda parte estaria bueno que le tocara al hijo probar las carnes de su madre

    ResponderBorrar
  14. Esto no es un relato es TNT se agradece por tanto morbo

    ResponderBorrar
  15. Tiene lo suyo, pero no soy fan del incesto, con buen morbo pero me bloquea cuando dice cosas de esas. gracias por estar alli siempre con los relatos.

    ResponderBorrar
  16. Ufff que rico relato, no puedo esperar por más.

    ResponderBorrar
  17. He conocido este paraíso del morbo gracias al twiter y no dejo de sorprenderme de la cantidad de relatos asombrosos, los que he alcanzado a leer magnificamente bien escritos y con altas cargas de morbo, todavia no salgo de mi estupor. Felicitaciones!!!

    ResponderBorrar
  18. Si digo excelente me quedo corto, la verdad que es sublime, fantastico, plusultra, es el Everest del morbo, los felicito y por favor no cierres el blog.
    Te dejo un fuerte abrazo, amigo.

    ResponderBorrar
  19. Muy buen relato felicitaciones s los autores. Estuvo bueno porque salió de lo habitual.
    Gus tenes pensado seguir alguna de las series viejas como madre vedette o otras de esas.? Saludos un abrazo

    ResponderBorrar
  20. Buen relato, seguramente en los próximos episodios nos seguirá deleitando con la buena narrativa que tiene.
    Quisiera consultar si Marcel Milord eventualmente subirá alguno de sus relatos, soy un seguidor suyo desde que escribía en todorelatos. Asimismo quisiera consultar si el rubro NO consentido será tocado proximamente.

    ResponderBorrar
  21. Buenisimo como siempre, gracias por compartir tu talento con nosotros

    ResponderBorrar
  22. Muy bueno como siempre, los mejores relatos llenos de excitación y morbo

    ResponderBorrar
  23. Espero q siga la continuacion falta q los demas personajes se unan

    ResponderBorrar
  24. Muy bueno! Falta que vayan al corral a ordeñar a todos los animales macho! En el campo si que se garcha como la gente!

    ResponderBorrar
  25. Muy bueno como siempre!!!!!

    ResponderBorrar
  26. muy bueno me muero por leer la siguiente entrega de esta historia. Felicitaciones

    ResponderBorrar
  27. Releto padrisimo, los felicito por tanto morbo.

    ResponderBorrar
  28. Buenísimo, segunda parte por favor!

    ResponderBorrar
  29. Relato malo no malisimo, un desastre, vamos que de lo peor que he leído. NO se lo cree nadie no hay por donde cogerle. Espabila un rato que esto no vale para nada.

    ResponderBorrar
  30. Uff, bastante bueno esto estuvo muy rico. Aunque presiento que lo siguiente estará mejor

    ResponderBorrar
  31. tremendo relato asta una paja se gano

    ResponderBorrar
  32. Excelente muy buen relato saludos

    ResponderBorrar
  33. Uufff que relato más morboso espero que lo sigas ya quiero ver todas esas travesuras familiares

    ResponderBorrar
  34. Hola soy nuevo leyendo estos relatos pero son fascinantes son muy picantes y excitantes saludos y sigan a delante

    ResponderBorrar
  35. Muy buen relato espero que se ponga mejor

    ResponderBorrar
  36. Excelente!!! Con alegría veo que el blog sigue creciendo y se pone mejor.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Hola Marcel que alegria que partícipes al menos con un comentario ojala te incentive a escribir algún relato. Saludos

      Borrar
  37. Gus ha publicado en relato en Salieri lo leyeron?

    ResponderBorrar
  38. Saludos, gran relato tiene un morbo especial que resulta de este tipo de historia de sucios secretos familiares si sacan segunda parte recomiendo "con mucha humildad" que el tio se coja a las dos hermanas y el hermano vea todo gracias a la madre y al final sea madre que de su primer polvo al hijo en un fin de semana de sexo duro.

    ResponderBorrar
  39. Respuestas
    1. No lo sé, no estoy muy motivado a escribir últimamente, pero en SALIERIS hay 2 relatos míos publicados.

      Borrar
  40. Por problemas personales estuve un tiempo alejada del blog muy a mi pesar y que lindo volver y encontar tan bellos relatos cargados de morbo, como este o el de Relato Privados o los dos de Salieris, hasta el morbo de ver una publicación como la de La China Suarez que nos retrata a las mujeres que nos encanta vivir nuestra sexualidad sin ataduras.
    Felicitaciones Gus Becker.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Campamento Con Mamá

Hola a todos, mi nombre es Alejandro, tengo 17 años, recientemente terminé el secundario y estoy por entrar a estudiar el profesorado de educación física, vivo en Buenos Aires junto a mis padres, por cierto, soy hijo único, mi papá se llama Marcelo, pero como tiene los ojos algo rasgados y la cara redonda lo apodan “El Chino”, tiene 44 años y es gerente de créditos en una sucursal bancaria, mi amor por los deportes lo tengo gracias a él, ya que de chico solía llevarme a un sinfín de eventos deportivos, sobre todo a la cancha para alentar a Independiente, equipo de fútbol del cual somos fanáticos y todos los sábados salíamos a correr juntos 10 kilómetros, pero lamentablemente desde hace varios años no tiene tiempo para nada de eso y ahora él se dedica a cultivar su panza, pues del cuerpo atlético que tenía ya no queda nada. El nombre de mi mamá es Mónica, es ama de casa, tiene 39 años, es castaña de pelo largo hasta casi la cintura, es muy linda de cara, tiene unos ojazos que

La Fiesta De Mi Tío

Desde que mis padres se divorciaron papá desapareció y nunca más lo vimos, solo sabemos que se fue con una vecina a otra provincia y perdimos todo contacto, él se olvidó de nosotros y especialmente de mí, su hijo. Mi nombre es Gastón, tengo 13 años y soy hijo único, mamá se llama Sandra, tiene 38 años, mide 1,53 mts de altura, es bajita pero con buenas formas, no lo digo porque es mi madre y la quiero, sino porque es cierto, es delgada con unas medidas 95-64-105, al tener una espalda chica se destacan mucho sus redondos senos y su prominente cola, no es una modelo, pero si un linda mujer de tez blanca, cabellera morocha que le llega hasta un poco más abajo de sus hombros, lacia, nariz natural tipo griega, boca de labios gruesos, ojos oscuros y grandes. Los hechos que voy a narrar sucedieron hace solo un par de semanas nada más, en el cumpleaños de mi tío, su hermano mayor que cumplía 44 años y lo festejaba en su casa invitando a toda la familia y amigos, como era su cost

El Cambio De Mi Madre

Hola a todos, mi nombre es Sergio, tengo 19 años, y estoy cursando el segundo año de la carrera de medicina en la Universidad de Buenos Aires, estaba alquilando junto con un compañero un departamento cerca de la facultad, pero por razones económicas tuve que irme de ahí y volver a la casa de mis padres. Como soy hijo único siempre fui mimado por ellos, crecí siendo el típico chico sobreprotegido. Mi mamá se llama Sonia, tiene 42 años y sumamente atractiva, un cuerpo escultural, delgado, linda cara, alta, ojos verdes, cabellera larga castaña, nariz recta, cola exuberante y un busto deslumbrante que se lleva todos los aplausos, en su juventud trabajo como promotora de L'oreal. Papá tiene 49 años, su nombre es Patricio, es un tipo normal, de buen porte y con una calvicie incipiente. Hace algunos años mis padres estuvieron separados por más de un año, pero no llegaron a divorciarse, apenas meses antes de que yo volviera y se reconciliaron, y a pesar de esa tormenta en su

Las aventuras de mi madre “Morena” 1

Es mi primer relato por lo que comenzaré contándoles sobre mi familia, esta compuesta por mi padre de 50 años de edad un gerente y hombre de negocios, mi madre es odontóloga pero dado que el sueldazo que ganaba papá nos alcanzaba para vivir más bien, se dedicó a la casa y al cuidado de sus retoños, mi hermanito pequeño de 1 año y yo 10 años, vivíamos en una comuna de clase media-alta en Santiago de Chile. Los que le vengo a contar es como mi mamá le fue infiel a mi padre, mi madre es muy guapa conocida como “Morena” por su piel, ella siembre está de muy buen humor y sonriente, lo que produce que muchos la piropeen y le digan cosas, algunas bastantes verdes, lo que provocaba el enojo de mami, sobre todo si andaba conmigo de la mano, aunque para ser precisos los comentarios que le hacen no es solamente por el color de su piel y su sonrisa Kolynos, sino más bien que su metro setenta de altura está lleno de curvas y voluptuosidades, se mire por donde se mire, cintura fina, vientre plano,

Papá, Mamá y el Mecánico 3

Previa lectura al siguiente relato, recomiendo leer “Papá, Mamá y el Mecánico” 1 y 2. Después de los hechos que les narré en mi anterior entrega, la relación de mi madre con Sandro pasó a ser como de una parejita de novios, pero con el regreso de papá, Sandro se volvió muy celoso, acosaba a mamá constantemente y ella por miedo a que las constantes imprudencias de él pudieran hacerle ver a mi padre que es un cornudo, decidió enfriar su relación extra-matrimonial, si bien se seguían viendo, los encuentros no eran con tanta asiduidad. Para los desmemoriados, les hago acordar que mi papá, se llama Raúl pero lo apodan Lito, tenía 43 años, era Capitán de barcos pesqueros de ultramar, lo cual lo lleva a estar embarcado entre 7 u 8 meses, para luego tener entre 4 y 6 meses de vacaciones. El nombre de mi mamá es Alicia, tenía 32 años en ese tiempo y portaba un cuerpo voluptuoso en su 1,66 mts de altura, delgada, de espalda pequeña, con lolas grandes y bien paradas y una cola